La falta de mano de obra se ha convertido en uno de los grandes frenos para el sector ganadero: vacantes que se alargan, rotación, dificultades para encontrar perfiles estables y una realidad que se repite en muchas explotaciones. En este contexto, Proyecto Arraigo participa como patrocinador en la Feria Churra para presentar su Servicio Laboral, una solución diseñada para cubrir vacantes en el medio rural con acompañamiento, seguridad y garantía.
“En el medio rural el problema no es solo encontrar un candidato: es que esa persona llegue, se adapte y se quede. Si falla la adaptación, lo paga la explotación, lo paga el pueblo y lo paga el propio trabajador”, explica Margarita Rojano, responsable del Servicio Laboral de Proyecto Arraigo.
“Esto nació por una necesidad real del territorio”
El Servicio Laboral surge de una observación clara: la despoblación no se combate solo llevando familias al territorio; también se combate manteniendo la actividad económica y sosteniendo el empleo rural. “Nos dimos cuenta de que muchos pueblos y muchas empresas tenían una necesidad urgente: cubrir puestos para que el territorio no se apague. Y lo mismo ocurría con muchas personas que querían una vida mejor, pero necesitaban un empleo estable y un acompañamiento real”, señala Enrique Martínez Pomar, presidente y fundador de Proyecto Arraigo.
“El empleo es arraigo. Cuando una empresa consigue cubrir un puesto, no solo resuelve una vacante: sostiene una explotación, mantiene actividad, fija población y hace viable un proyecto de vida”, añade Martínez Pomar.

Qué hace exactamente el Servicio Laboral
El Servicio Laboral es un servicio “llave en mano” para el empleador: no se limita a publicar ofertas o enviar currículums, sino que acompaña el proceso completo para que la incorporación sea estable. Incluye:
- Análisis del puesto y del entorno (tareas, condiciones, requisitos y realidad del día a día).
- Búsqueda y filtrado de perfiles a través de base de datos y canales propios.
- Preselección y entrevistas, coordinadas con el empleador.
- Gestión de incorporación y acompañamiento, especialmente cuando hay componente internacional.
Seguimiento tras la llegada, para que la adaptación no se quede a la improvisación.
“Nuestro trabajo no termina cuando alguien firma. Termina cuando el puesto funciona y la persona está integrada”, subraya Margarita Rojano.
Garantía: “Si no encaja, respondemos”
Una de las claves del modelo es su garantía de 3 meses: si durante ese periodo el trabajador no encaja (y se valida que el motivo no es atribuible al empleador), Proyecto Arraigo ofrece reemplazo o reembolso.
“Queríamos que el ganadero y la empresa sintieran que no están solos. Por eso incorporamos una garantía real: si algo falla en los primeros meses, lo asumimos y damos respuesta”, destaca Rojano.
Base sólida y alianzas con el sector
El Servicio Laboral se apoya en la experiencia y la capacidad operativa de Proyecto Arraigo que ya trabaja en 17 provincias. Además, cuenta con una conexión directa con el territorio y el sector agrario gracias a convenios con ASAJA (Palencia y Salamanca) y COAG, lo que permite ajustar las búsquedas a necesidades reales del campo.
“El campo necesita soluciones serias, no parches. Y las soluciones serias se construyen con método, con presencia en territorio y con compromiso”, afirma Enrique Martínez Pomar.
Casos de éxito: incorporaciones que ya están funcionando
El Servicio Laboral ya ha posibilitado decenas de incorporaciones con resultados “muy satisfactorios”, especialmente en el entorno agropecuario, donde la continuidad y la confianza son decisivas para la sostenibilidad de la actividad.
“Cuando una incorporación sale bien, cambia el día a día de una explotación. Y a veces, cambia el futuro de un pueblo”, resume Margarita Rojano.